Primer viaje del verano! Nos fuimos este
finde 32 monitores a Battambang. Lo organizó todo (transporte, alojamiento,
actividades…) Edu, que lleva las cuentas del central. Que, por cierto, vive en
la Rinconada. Lo de que el mundo es un pañuelo es un topicazo horrible, pero es
que es muy cierto… Y la verdad que la organización así, en global, muy bien!
Pero los comienzos… fueron difíciles… Cogimos
el autobús de las 7. Aquí parece ser que lo de levantarse más tarde de las 6 no
es ni para los fines de semana!!! Bueno no me quejo que en realidad nosotros
dormimos bastante bien… El caso, que nos subimos al bus después de cargarnos de
galletas y demás en una tienda de la “estación”. Yo me senté en la primera fila
con Vir, y de repente veo a un europeo sentado fuera con cara de pena
mirándonos. No lo había visto en mi vida, pero supuse que era uno de los nuestros.
Resultaba que no había conseguido billete para las 7 y cogía otro bus a las 8,
pero Edu convenció al conductor para que lo dejara meterse aunque fuera en el
suelo y que no viniese solo después… El “acompañante del conductor” (juro que
su única función era esa y la de darle al play del DVD) solucionó el problema
en seguida. Era tan fácil como meter una silla de plástico. Puede que los
khmeres rojos intentaran matar a todos los listos, pero algo de ingenio dejaron
en este hombre.
Empieza el viaje y Mr. Aux le da al play.
Algo me había contado Chaco, pero aun así me sorprende: momento karaoke
camboyano. Los videoclips eran indescriptibles. Un ejemplo: historia de amor
frustrada porque él se queda tonto y ella acaba cuidándole y soportando que le
escupa la leche de los cereales en la cara. Bien, pues algo así como a un minuto y medio
de salir, paramos. Y otra vez, y otra vez, y otra vez. En un sitio de venta de
mierdas supuestamente comestibles, como unos huevos que pinchan en unos palos y
ponen a la parrilla. No parece tan malo el concepto, hasta que ves que de los
huevos sale algo verde y te comentan que lo que hay dentro ya tiene forma de
feto de pollo. Y esta gente se lo come de verdad…
Mientras, pedimos que bajen el aire porque
aquello es una cubitera y vamos a morir. Como ya me habían avisado, iba yo tan
contenta con mis vaqueros, calcetines, sudadera y fular. En esto que el aire no
es que lo bajen, sino que lo rompen. Vaya por Dios… Empieza el efecto
invernadero. En la quinta o sexta parada, con unas ganas de salir del cocedero
que palmaba, cuando ya por fin me he puesto las converse, la puerta se me
cierra literalmente en las narices. Como no soy claustrofóbica ni nada, me
quedo muy contenta en la olla a presión. Con mis vaqueros, mis calcetines… Cuando
aporreo la puerta, Mr. Aux se acerca por fuera, me mira, y se vuelve a ir
diciendo “oté, oté” (“no, no”, en este caso concreto algo así como “que te den,
bonita”) con la boca y con las manos, que es un gesto parecido al de cinco
lobitos. Quien tenga hermanos pequeños me entiende. Un dato a tener en cuenta
es que esta parada consistió en que el conductor y Mr. Aux soldaban (pero de
verdad, con soplete) algo en la parte de atrás del autobús. Todo como muy
seguro.
Salimos otra vez. El aire sigue roto, así que
Mr. Aux toma la feliz decisión de ir con la puerta abierta. Aquello seguía
siendo el infierno, pero por lo menos entraba oxígeno de repuesto. Como
llevábamos un retraso importante, el conductor pisa a fondo y vamos al borde de
la muerte de manera constante. Edu comenta: -“Este hombre va a toda leche”.
–“Cuánto marca el cuenta?”. –“Cero”. Pero no pasa nada, algo sí funcionaba: el
acelerador, el pito para avisar a las motos de que se quiten de en medio, rollo
Speed, y el karaoke camboyano. Aunque tengo que reconocer que en un momento
tuvieron el detalle de bajar el volumen, así que me quedé dormida. No por mucho
tiempo, porque me despiertan gritos de “CHOP-CHOP!!!” (“para, para!!!”).
Pensaba que había alguien potando, y cuando me doy la vuelta veo básicamente
humo. Salimos todos corriendo con nuestras mochilas. Dio la casualidad que esto
sucedió, por supuesto, en uno de los dos puntos de la carretera Phnom Penh –
Battambang en los que no hay sombra (porque el camino es muy muy verde,
bastante bonito la verdad)… En fin, que fue un viaje muy divertido. Lloraba de
la risa!
Después de 6 horas llegamos a destino. Unas
duchas rápidas y alquilamos unas motos para hacer una excursión a un templo que
hay en lo alto de una colina. Un planazo, además a lo camboyano porque íbamos tres
personas por moto, por supuesto sin casco. El camino era precioso, y yo además
vi más que el resto porque mi moto -Juan, Marta-Malluca y yo- fue por libre y
nos perdimos un rato. De esto que cuando te dignas a reconocer el error te has ido a
tomar por saco… Cuando ya llegamos a donde estaba el resto, dejamos las motos y
nos subieron al templo en coches tipo pick up, de 12 en 12 más o menos, todos
de pie en la parte de atrás… Bastante gracioso lo de los ramazos sorpresa!
El templo en sí era un poco birria, era nuevillo
y con unas pintadas bastante horteras. Pero el sitio era increíble y había unas
cuevas preciosas. Parece ser que era un lugar donde los khmeres rojos hacían de
las suyas y había unas 200 ejecuciones diarias, que consistían en golpe en la
cabeza y patadita al fondo de la cueva-fosa. Era una caída de solamente unos
10-15 metros (no sé calcular distancias en vertical, debe ser problema de
haberlo visto todo siempre desde abajo). Eso si tienes suerte, porque si de la
que caes te quedas enganchado a una liana… pues te toca esperar a la muerte
natural con mucha paciencia. Pero eran muy ordenados y tenían el agujero de hombres, el de mujeres
y niños y uno especial para embarazadas. Es alucinante lo perturbados que
estaban…
Después de la excursión volvimos al hotel
para otra ducha. En este país, que no falten… No me he duchado tanto en mi
vida. La vuelta de la excursión me tocó sola con conductor local, y eso sí me dio más yuyu
porque le diera por desviarse y violarme, pero como llevaba una camiseta
fosforita era fácil de localizar y Pepo y Vir no me perdieron de vista. Por lo
menos eso aseguran, aunque yo creo que no es del todo verdad… Pero bueno,
no hubo violación, haya tranquilidad. Luego cenamos en un sitio con una terraza
guay sobre el río que se llamaba Balcony. Allí nos pusieron nuestra música y
copas y demás, muy divertido. Aunque parecía que en cualquier momento el suelo
cedía de nuestros botes y alguien iba a tener que llamar a Marisa (la jefa)
para informarle de que tenía a la mitad de sus monitores flotando en el Mekong. Buenísimo el baile del chipirón (todos los días sale el sol, chipirón) y la vuelta al hotel en motos espontáneas, esta vez de cuatro en cuatro. Sin riesgo en absoluto!
Y básicamente ese fue el “finde”, que era
algo más de medio día, porque el domingo por la mañana, bus de vuelta a la
capital. Algunos fueron antes a la ONG de Kike Figaredo, que atiende a los
mutilados por las minas antipersona. Me habría gustado ir, la verdad, pero me
pudo el cansancio… Un desastre. Pero ya vuelta a Phnom Penh en un bus de lujo
comparado con la ida. Se ahorraron el karaoke y el aire funcionaba. Ahí sí que
fue verdad lo del iglú y tuve que ir poniéndome capas y capas encima, menos mal
que llevaba la maleta en los pies. Me he puesto mala de la garganta, pero lo
prefiero mil veces a ir en un horno que además arde esporádicamente… Por cierto, puede
que algo esté adelgazando porque los pantalones me quedaban apretadillos en el
viaje de venida (quién se pone unos vaqueros apretados para 1000 horas de
avión? Solo yo, supongo) me cabían con los cortos debajo… Veremos!
Dios mio!! Tu viaje supera con creces cualquier expectativa de diversión en mi lista!!! Jejeje!! Busca un escenario y lo tendremos hecho ;)!! Haz mil fotos!!!! I miss u!! Besitooos
ResponderEliminarMi poooobre niña!!!!! Vaya cosas que estas viviendo!! Tiene gracia tu sentido del humor, en serio, lo estamos pasando genial con tus aventuras.....por cierto, aun no se a que hora aterrizas el 27. Me temo que te cruzas con Pacho, ya que ha adelantado un dia el viaje a Escocia y le tengo que dejar sobre las 9 am o un poco antes. Cuidate mucho, y si consigues bajar de peso empiezo un ramadan salvaje para ponerme "al dia", que este año no quepo en mi.........un besito, amor de hija
ResponderEliminarte digo mi verdad, lo cuentas muy muy bien y parece que lo pasaste pipa...dicho lo cual, acojonada me has tenido todo el relato "bus que se incendia, mueres de calor o frio,casi te dejan tirada,3 en moto sin casco,vigilada por si te pasa algo con un conductor" ...por que tienes un caracter: "always look on the bright side of life" envidiable, josú bendito.
ResponderEliminarplease come back safe jajajajajjaja
PD: envidia el paisaje seguro y el karaoke!!!
Me ha hecho mucha gracia el periplo del bus de ida... muy divertido!
ResponderEliminarme han recomendado fervientemente este spot, así q lo estudio y luego te comento
ResponderEliminar1. woww!!!! empezamos bien!!! LA BATTAMBANGTAAAAA!!!!
ResponderEliminar2. Yo empiezo a dudar si el mundo es un pañuelo o la gente q se parece acaba teniendo una vida parecida y entonces se van encontrando en todas partes, o iwal vivimos tantas cosas en este mundo globalizado que cuanto mayor te haces, mas cosas has hecho y a mas gente conoces y cada vez aumentan más las probabilidades de que encuentres un punto de coincidencia con cualquiera, o iwal las dos cosas juntas.... son solo teorías claro
4. q no te pillen los khmeres rojos x dios, menos mal q no estoy yo, separadas llamamos menos la atención.
5. chop chop da menos miedo provista de boom booms??
6. me suena lo d no dignarse a reconocer q no sabes a dnd vas, miedo a los granjeros asesinos, no aprendes...
7. en lavapies tb tenemos de esas cuevas, están un poco más abajo, se llaman embajadores y dan mucho miedo.
8. cm lo haces xa acabar metida siempre en todo el Mekongyo? jajjajajjaajja
;) SM
PD: no hay 3 xq no me ha dado la gana, q conste
ResponderEliminarOko! Me he reído mucho. Al leerlo me imagino tu voz y tus gestos (también tus risas "aguardientosas" -porque estás acatarrada-)y me hace aún más gracia. Sigue contándonos jositas!! Sé feliz chetitos,
ResponderEliminarbesos gordos (me chifla tu ironía sobre el punto de vista. Me viene a la mente palo en sigüen y el cuello de la cebra... en fin)
Rocio me partoooooooooooooooooooooooooo, me muero de la envidia de lo bien que lo estás pasando, y me encantaría que hubiera fotos. Acabo de rellerle el post a mi padre y se parte!!
ResponderEliminarbso grande