He tardado mucho en actualizar, ya lo siento…
Es que ir con el portátil a la zona wi-fi es un poco movida porque es como
gritar “Eh! Mirad como no curro!”, y hay bastantes cosas que hacer. Así que lo
que hago es ir tomando notas mentales para escribir luego… Hoy he encontrado un
hueco y a recopilar! Me dejaré la mitad, pero bueno… Empiezo por la primera
semana de camp.
Cada semana vienen al campamento central
niños distintos. La parte de Servicios Sociales de PSE decide cuáles son los
niños con mayores necesidades, y en función de eso están “invitados” al camp
una, dos, tres o cuatro semanas. Los que están más de una, en vez de quedarse
siempre en el central, que es el grande, rotan entre éste y las Paillots. ¿Que
qué son las Paillots? Pues como “sucursales” del campamento que están
literalmente pegadas a los basureros, que es donde viven la mayoría de los niños.
Hay dos que están a unos diez minutos en coche del campamento central, y otra
que está como a una hora, por lo visto en mitad de la jungla prácticamente. En
esta última Paillot es donde tienen a los niños más pobres (y según nos cuentan
los más terroristas), y estos no rotan sino que se pasan el mes entero yendo
allí.
En cuanto al proyecto dental, creo que no lo
he explicado muy bien así que allá va. Lo tenemos organizado en dos bloques:
tratamiento y prevención. El tratamiento es fácil deducir en qué consiste, y lo
tenemos repartido a lo largo de la semana para poder tratar tanto a los niños
que vienen al camp, como a los internos de PSE (pensionnaires) y a los
estudiantes de formación profesional.
En breves me paso a tratamiento a sacar muelas, lo voy avisando, que es
muy fuerte lo que estoy aprendiendo ya!! Jajajaja ya se me empieza a quitar
hasta el asquete. En la primera semana han tratado entre todos a casi 70
personas, que parece ser que está bastante bien! Más todas las que han ido
mirando y que no tenían nada (urgente) que arreglar.
La prevención, que como se puede intuir es lo
que hago yo, es una actividad más del campamento normal, y la hacemos en
central todas las mañanas (menos los viernes) y en cada Paillot un día a la
semana. A mi esta semana me toca ir a la de los terroristas el jueves!!!
Yeah!!! Me apetece muchísimo, ya lo contaré si salgo viva. Ya están llevando la
prevención los estudiantes khmers todo el rato y lo hacen fenomenal. Incluido
mi paraete, que en cuanto se ha soltado y le he dejado hacerlo él sólo -en vez
de tener que traducirme- el tío ha cogido carrerilla y tiene a los niños
bastante atentillos y entretenidos. De hecho yo diría que es el mejor de los
cuatro. Primero les enseñamos que tienen dientes, qué es un cepillo y cómo y
cuándo tienen que usarlo. Además hemos conseguido ya unos de osos panda que
molan bastante y se los regalamos. Les hace mogollón de ilusión! Y ya después
hacemos juegos y tal y los que ganan pueden hacer de doctores con un guante y
unas gafas como de soldador y van mirándole la boca al resto. Se parten, son
geniales.
Y luego ya están las cuentas… Es un poco
cacao llevarlas al día porque muchas veces no me saben decir quién ha pagado
las cosas y con qué dinero, pero en ello estoy. El enfermero del gabinete, Piseth, me ayuda, y curiosamente
me tiene bastante respeto y me enseña todo el rato lo que hace para que le dé
la enhorabuena jajajaja! Lo malo es que no habla ni patata de inglés pero algo
de francés chapurrea y con eso nos vamos apañando.
Todo esto es nuestro trabajo, que por cierto
no podríamos hacer ni de coña sin Chaco, que es una monitora de Madrid que nos
ayuda a organizar y a coordinar con el campamento para que los niños vayan
pasando por la consulta poco a poco y luego vuelvan a sus actividades. Es un
encanto la verdad, nos ayuda un montón!! Me sonaba bastante y es que es del
Mater de un curso más. Ya era raro que no hubiera ninguna por aquí!!
Luego aparte del trabajo dental, yo me
intento meter un poco en otras partes del campamento, sobre todo porque por las
tardes no hay prevención porque hacen actividades de grupos enormes y de hora y
media. Así que me paso por otras actividades para ayudar y tal. El viernes, por
ejemplo, me tocó una de outdoor, lo que significa que fue hora y media corriendo
(bueno, saltandillo y tal… yo no corro que es de cobardes) bajo toda la solana.
Por supuesto, achicharrada ya… Esta semana ya he quedado en ir de excursión con
las pensionnaires el viernes, que van a Oudong! Tengo muchas ganas!
He descubierto ya mi parte preferida de este
sitio: la nursery. Es donde tienen a los bebés y niños de hasta 3 años más o
menos que encuentran desnutridos. A algunos los ayudan en sus propias casas,
enseñando a las madres a darles el pecho y dándoles comida para que ellas estén
bien alimentadas, pero a otros directamente se los llevan al centro y allí los
van recuperando. Los pesan cada día en una cesta que cuelgan de una báscula que
está atada al techo, es genial! Cada vez que puedo me escapo a verlos. Hay un
niño y una niña que son taaaaan listos que me muero de risa, y una pobrecita
que es como Quasimodo que debe ser abandonada, porque como esta gente es
budista, creen que cuando alguien sale con problemas físicos o psíquicos es
porque en sus vidas anteriores han sido malísimos y se lo merecen, así que los
dejan tirados por ahí. Un horror… Son ideales y me los quiero llevar todos a
casa. Además con la de sitio que he dejado en la maleta, que iba básicamente
llena de regalos… Estoy maquinando los portes.
En el tiempo libre que tenemos, que es la
siesta de los niños y cuando ya se van todos a casa, nos solemos tomar algo en
el puestito de café que hay dentro del camp. Hacen un iced lemon tea que está
increíble y un café “tek tekó tekó”, que es con leche condensada y hielo, que te
quieres morir. Es una bomba, pero tengamos en cuenta que es lo único
consistente que comemos… Porque luego la comida aquí es fundamentalmente arroz.
Siempre lleva algo más, pero los “condimentos” tienen olores y aspectos tan
sospechosos que no me atrevo… Procuro no pasarme el día pegada al baño. El
problema es que la dieta del arroz hace que ni me acerque, lo cual tampoco
mola… Así que lo combinamos con Mecánica. No sé si he hablado de ella ya, pero
la niña que lo lleva es genial. Se llama Samná (lo escribo como se dice porque
no domino aún la ortografía khmer), tiene 17 años y es más lista que todos
nosotros juntos. Es un descojono porque repite una y otra vez “Appañajá!”, que
es el Hakuna Matata autóctono y como nos hace toda la gracia lo dice sin parar y
se muere de risa. Nos llama a
todas “sister” y al despedirse siempre es “see you later/tonight/tomorrow”, no
vaya a ser que nos despistemos y perdonemos una visita… Literalmente hacen el
agosto con nosotros, porque durante el año cierra.
Para terminar la semana, el viernes nos
fuimos a cenar al centro de Phnom Penh a un sitio que se llamaba Blue Pumpkin,
todo blanco y con sofás y tal (que no probé), aire acondicionado y comida
occidental, un lujazo!! Me reí bastante porque además me tomé dos Mai Tais y me
cogí un pedo bastante gracioso… El problema es que nadie más se lo cogió así
que básicamente me reía sola jajajajajaja! No, pero muy divertido.
Y bueno, pues yo creo que con esto he
resumido bastante la semana… En la próxima (como tarde mañana, que se me
acumulan) entrega, el fin de semana en Battambang!
Que grandes sois!! Es un proyecto genial!! Cada vez que leo tu blog me imagino las caras que estas poniendo!! Take care and have fun!!
ResponderEliminarQue gracia me hace imaginarte con tu cara sonriente de Roxen haciendo todas esas cosas que dices. Que guay, que envidia me das... Haz tres millones de fotos de Angkor Wat!
ResponderEliminarMira, con este tas pasau...
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