viernes, 24 de agosto de 2012

POST-ITS


Algunas notas con mis impresiones sobre la vida en este país:
 
-       Los camboyanos son gente feliz. (Casi) siempre sonriendo, agradecidos, dispuestos a ayudar aunque no te entiendan absolutamente nada… Es tan admirable!
-       En general, la gente me suele dar la impresión de ser o muuuy lista o realmente límite. Con los niños igual. No hay términos medios.
-       Son las mujeres las que respetan mucho más a los hombres que a otras mujeres. Por lo menos es mi experiencia.
-       El dinero. La moneda nacional es el Riel, pero como no tienen ningún valor fuera de aquí el dólar también es de curso legal. Un dólar equivale a 4000 rieles. Pero no tienen monedas, así que el billete más pequeño que tienen es de 100, que son 2,5 centavos de dólar. Lo de las monedas me ha parecido bastante raro la verdad..
-       Los precios me tienen loca. Una cajetilla de tabaco, 1500 rieles; una noche en una guesthouse estupenda en Siem Reap, 6 dólares cabeza; una cena en Mecánica de noodles, coca cola y piña, no llega a 2 dólares; un té helado en el camp, medio dólar. Y luego vas al supermercado y ves que un brick de leche les cuesta entre 2 y 3 dólares. Vacas, haberlas haylas, pero mucha leche parece ser que no dan y la tienen que importar de Holanda. Así que, como es tan cara, suelen tomar leche condensada (que es mucho más barata).
-       El tráfico es una locura: gente con vías y una bolsa de suero (o líquido similar) en lo alto mientras son transportados en motos que llevan hasta 5 personas (o bien una cantidad aproximada de 500 melones rodeando al conductor en sacos atados con cuerdas); coches, motos, tuk tuks y bicis metiéndose en dirección contraria para acortar o dar la vuelta si se equivocan; una contaminación asquerosa; camiones de basura con kilos y kilos de bolsas rodeándolos (qué es lo que recogerán si dejan todas esas??); algún que otro semáforo pero sin pasarse; ni un solo paso de cebra, todo a lo suicida…
-       Es el país de los elefantes. Están en todas partes… Representados, porque vivos sólo los he visto en Angkor. Mi maleta debe llevar ya unos 300 por lo menos en distintos formatos…
-       Lo del regateo es agotador a veces, pero otras es divertidísimo. Yo ya domino el lenguaje básico (khmenglish) y me la cuelan pocas veces. Eso es lo que me creo, porque probablemente me están timando sin parar… Aunque el otro día conseguí dos pulseras por 10$, que me querían colocar por 18 cada una! Me sentí diosa del capitalismo! Jajajajaja
-       Los tuk-tuks o las motos que hacen las veces, cuando les dices a dónde vas, siempre te van a decir que saben ir con mucha seguridad. El 99% de las veces es mentira. Siempre es una aventura! Sólo resulta un poco molesto cuando tienes una hora de llegada, como para ir a cenar o al aeropuerto… Pero hay que tomárselo con la calma camboyana, que debe ser parecida a la canaria o la dominicana. A mí me cuesta un huevo, todo hay que decirlo.
-       Hay hileras de tiendas que no se entienden. Por ejemplo, tres farmacias seguidas. Pero pegadas! O la sucesión librería-librería-dvds-librería-tienda de ataúdes-librería-dvds.
-       Lo del arroz infumable es sólo en PSE. Fuera, la comida khmer está bastante buena. En realidad es como intentar llevarte la impresión de lo que es la comida española comiendo en el Mater. Pero encima un Mater con mucho menos presupuesto, claro.
PD: He hablado de regateo y de elefantes… Pero tengo que decir que no llevo mucho regalo. He ido algo corta de presupuesto, ya lo siento… Pero sé que lo que en realidad queréis es ver mis fotos: haya calma, haré otro vídeo como el de EEUU que dure sólo media hora. Jaaaaajajajajajajjaja!
PD2: De adelgazar nada de nada, me parece. He tenido un momento hoy muy divertido poniéndome unos pantalones camboyanos, o sea, bombachos, que de repente eran pitillo. O he engordado unos 40 kg o los he encogido mágicamente…

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